El disco negro de Metallica sopla 27 velas

El disco negro de Metallica sopla 27 velas

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El reseteo de la banda que arrasó con 30 millones de copias despachadas en el mundo

Ningún LP ha vuelto a vender como el Black Album

Uno de los mejores discos de la década de los 90 ponía el negro de moda. ¿Que cómo se llamaba el disco negro de Metallica? Estás ante un álbum homónimo -esto es, Metallica– que veía la luz el 12 de agosto de 1991. No fue ninguna sorpresa que arrasara, porque estamos hablando de una banda ya consolidada, con cuatro discos a sus espaldas. Pero sí fue una inyección de heavy a todas las escalas. Un trabajo mayúsculo que convenció a sus seguidores de siempre -bueno, para ser exactos, a una buena parte-, pero también arrasó a una asombrosa masa de nuevos fans del grupo.

Pero, el estilo impuesto en este nuevo giro en la carrera de Metallica no fue igual de agradable para todos los fans. De hecho, muchos ponen la vista en su anterior trabajo, … And justice for all, y reniegan de todo lo posterior. Si bien, las cifras y los críticos dicen que estamos ante el mejor disco de Metallica. Nunca antes un disco había vendido tal cantidad de copias. Y una evidencia: con este disco llegó la hora de Metallica para aquellos que nunca había tenido contacto con ellos.

Nos vamos a parar quizás en una de las melodías más escuchadas del grupo. Nothing else matters, que vería la luz como sencillo el 20 de abril de 1992, como tercer extracto del LP.

Es uno de los himnos de los 90 más versionados. Y surgió de una acción complicada. Me explico: Concretamente, parte de una conversación del líder de la banda (no, no hablamos de atracadores, aunque lo parezca), James Hetfield. El conocido cantante y guitarrista charlaba con su novia por teléfono. Mientras sujetaba el terminal (fijo, como eran entonces) con la oreja sostenía con una mano su guitarra de cuatro cuerdas, y con la otra, de ahí, sacaba dos compases del tema.

      Portada del disco negro de Metallica

¿Qué pasó con la novia?

Venga, por si te lo preguntas, aquella novia salió de su vida. ¿Lo dudabas?

De hecho, según reconocía en una entrevista no hace mucho el artífice de la canción: el álbum negro causó múltiples divorcios, desató muchos egos. Hubo cierta tontería pululando en el ambiente. También Kirk Hammet explicaba aquellos desamores en cadena, en una charla con Playboy, en el décimo aniversario del álbum. Además del suyo, apuntaba, colgaron anillos Lars Ulrich y Jason Newsted. Enter light, exit night… Ya se sabe. Efecto rebote.

Te contaré otra cosa. Si no eres un fanático de Metallica, no sabrás esto: a Hetfield le iba poco lo de tocar solos de guitarra en sus discos. Y, por ello, es un extracto singular de la discografía de la banda. Por ese motivo: la guitarra que oyes es la suya. Cosas de la vida, con ella, hizo un tema legendario. Una masterpiece.

El frontman de Metallica, en anteriores trabajos, le daba más al ritmo y a los más armónicos. De hecho, alguno de sus compañeros le metía el dedo en el ojo diciéndole que debía esforzar más con las seis cuerdas. ¡Leñe, queréis que lo haga todo!, contestaba un por entonces más soliviantado Hetfield, que se marca un bajo de guitarra apoteósico.

El tiempo da reposo y sabiduría. Y, como viene a apuntar este hit, coloca cada cosa en su lugar.

Pero Metallica no era una banda nueva. Los metaleros por supuesto la idolatraban, pero su repertorio también incluía canciones que habían llegado al gran público. Como una de las mejores baladas -sin ningún género de dudas- de los 80, Fade to black, o la épica One. Melodías reservadas a muy pocos creadores. Composiciones extensas, con una instrumentación en algunos casos orquestal. Temas, en fin, que estaban en la estela de los más grandes.

Otro hit que estuvo a punto de no ver la luz

Si has leído algunos de los artículos de este blog, tal vez te suene lo que viene a continuación: Nothing else matters estuvo cerca de no publicarse. La cuestión es que Hetfield era el autor del tema y se lo pretendía guardar en un cajón. O algo similar…

Pero el batería Lars Ulrich lo escuchó cuando surgió, en un momento de la gira, en una parada en Canadá, y no hubo duda: eso debía ir en el disco negro. Estaban en mitad de un la gira previa al lanzamiento de este disco, que les llevó a recorrer Norteamérica y Europa.

Fue tal la excitación en torno a este sencillo, que la primera versión que existe del tema es de una demo que grabaron justo un año antes de lanzar el álbum, en el estudio que tiene en casa el percusionista. Bueno, para ser exactos, un año menos un día: el 13 de agosto de 1990.

Interior del single de Nothing else matters

Ulrich reconocía después que aquello le había parecido extraño: ¿Hetfiel componiendo una balada? ¿A su chica? El tío, fíjate, tenía sensibilidad y todo.

Pero, por aclararlo: Hetfield, tras rasgar la guitarra y madurar la canción, estaba emperrado en que no la podía tocar Metallica. Debía ofrecérsela a otros grupos o intérpretes. Por suerte no lo hizo… aunque después vendrían decenas y decenas de versiones.

Su contenido, obviamente, habla de lo frugal de la vida, pero de lo realmente importante: estar cerca de quien te quiere. De alejarse de lo tóxicos. “La vida es nuestra, vivamos nuestro camino”, dice con su reconocible voz Hetfield.

La cultura MTV

Es 1991. Por tanto, hemos de situarnos de lleno en la época de mayor efervescencia de la MTV. De hecho, había tortas por salir en la cadena que todo el mundo veía, muy alejada en calidad de VH1… Aunque no hay que negar la evidencia, marcó la Historia de la música durante años. Hoy, no. Hoy, es otra cosa…

Pues bien, el vídeoclip de Nothing else matters se emite por primera vez el 26 de febrero de 1992. Dirigido por Adam Dubin y editado por Sean Fullan, y muestra las grabaciones del disco en el que se incluye la canción. Ahí vemos a Hetfield tocando las doce cuerdas durante uno de los coros. A Hammet a su bola… A la banda, en general, camino del éxito.

Pero, ojo, la cadena de referencia decide que sólo emitirá el vídeo a horas más restringidas porque hay carteles de pin ups y páginas de Playboy grabadas en el estudio. Este se puede ver en los documentales de los que te hablo a continuación.

También se observa al cantante jugando a los dardos… La hipocresía de los EEUU… en fin. Si bien, esa política se la aplican ellos mismos al censurar los carteles en la recopilación de álbumes que lanzaron en 2006, donde hicieron lo propio en Turn the page y Whisky in the jar.

Quizás ya no lo recuerdes pero la banda, que de alguna manera se prestó a ese juego de la globalidad, fue la que plantó mayor batalla a Napster, aquel programa peer to peer que, gustara o no… cambió tantas cosas.

El disco

Si los Beatles tuvieron su disco blanco, Metallica lo pulieron de negro.

Grabarlo supuso una inversión de dinero y tiempo. Lógicamente. Pero, vamos a cuantificarlo…

Fueron diez meses, puesto que entraron en los One on one Recording Studios de Hollywood Norte el 6 de octubre de 1990 por primera vez. En cuanto al importe, supuso un desembolso aproximado de un millón de dólares en total. Mereció la pena…

Hubo que remezclar tres veces todo el disco, con el sudor en la frente del productor Bob Rock, de quien un poco más abajo hablamos un poco más…

Metallica, el álbum, contó con cinco sencillos. Todos ellos con su correspondiente vídeo. Otra novedad en la factoría californiana. Concretamente, fueron estos, Enter sandman, The unforgiven, Nothing else matters, Wherever I roam y Sad but true. Pese a esa consolidación absoluta de la banda, supuso un cambio de sonido, dado que deja aparcado el trash metal de los trabajos anteriores a un heavy metal más esencial. Lento, de raíz.

Interior del black album, con la lista de canciones

La revista Rolling Stone lo catalogaría, dentro de su lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos, publicada en 2003, en la posición 252.

En el filo de la navaja

De muchos es sabido que este trabajo peligró en más de una ocasión. La banda estaba a la gresca con el productor Bob Rock. Estamos hablando de uno de los mezclapistas más cotizados del momento y que supo plantar cara a unas estrellas creciditas… para que todavía lo fueran más. El también músico canadiense las tuvo pelotudas con los Metallica, porque no lo veían… qué bien hicieron haciéndole caso.

El currículum de este hombre es apabullante. Y mucho de lo que hemos escuchado lleva su firma implícita. Ha trabajado con Aerosmith, Bon Jovi, Bush, The Offspring o Mötley Crue… hasta con Cher. Hay que sobrevivir… y pagar facturas. Todos los meses.

La relación entre Bob Rock tuvo altibajos, pero lo cierto es que permaneció al lado del grupo durante tres lustros. Su salida de las producciones fue polémica e incomprensible para parte de los seguidores de la banda, y por supuesto de la crítica.

Al final te aporto un vídeo en el que se ve cómo los Metallica se reían de los consejos de Rock. Si bien, pasaban por el aro. No así muchos de los fieles del sonido primigenio de la banda, que achacaron a este productor todos los males del mundo. Aparcaron a la banda. Si bien, para otros muchos surgió “su banda”. Bob Rock fue durante tiempo el quinto miembro de la banda.

Conquista de las listas

Señores, este temazo sólo llegó al número 11 del Billboard Mainstream Rock Tracks en los Estados Unidos. Por suerte, en otras partes del mundo alcanzó el número 1. Aquí, en España, llegó al 5. No está nada mal, viendo lo que se ve cada semana en Promusicae…

Fue, para que nos entendamos, el pasaporte que llevó a Metallica a un terreno inexplorado es éste. No diría yo que al comercial, pero sí audible para las masas. En Estados Unidos había maratones radiofónico con los temas de este disco. Todavía me emociono cuando esas radios oldies goldies de ahora ponen temas como éste. Impensable hace no tanto en España…

A partir de este trabajo, la banda encadenó actuaciones a lo largo y ancho de occidente durante la friolera de ¡tres años seguidos! Algo al alcance de muy pocos.

De hecho para entender la relevancia del álbum (no de esta canción en concreto, de las doce que lo componían), hay que recordar que pasó 488 semanas en la lista de los Billboard. Por ello está entre los diez discos que más han permanecido ahí en la Historia. El álbum como tal sí llegó a la cima del listado específico de discos y estuvo allí durante un mes, aproximadamente.

Metallica es, de hecho, uno de los longplay más vendidos de los 90, en años en los que aún carburaba la industria. La denominada cultura del ocio.

Consiguió certificado de 16 platinos de la RIAA, la Asociación de la Industria Discográfica Americana, porque despachó 16 millones de discos. De nuevo, al alcance sólo de los elegidos. Una circunstancia que, de hecho, no se ha vuelto a repetir en los States. En total, despacharon 30 millones de copias, lo que sitúa a éste entre los discos más vendidos de la Historia.

Letras del Black Album I Letras del Black Album II

Junto a otras estrellas como Michael Jackson, Guns N’ Roses, Led Zeppelin, Bruce Springsten, Pink Floyd o los Beatles

Este tema, como una parte importante del disco, además de haber estado presente en el trabajo que fabricaron junto a la Sinfónica de San Francisco, protagonizó al completo una gira europea que desarrolló. La llamaron Black Album Tour. Y pese a sus greñas, casi se quedan calvos…

Eso mismo, lo han hecho posteriormente otras bandas en efemérides relevantes. Es el caso de U2 con su Joshua Tree Tour de 2017.

Reedición y giras

Al parecer, en la actualida, la casa discográfica -y se supone que la banda- trabaja en la reedición del disco, tal como hiciera anteriormente con Kill’em all, Ride the lightning y Master of Puppets, tres de sus cuatro primeros trabajos.

Al pie del cañón. Así continúan los Metallica. Una de esas pocas bandas que agota tickets con solo asomar la cabeza. Nuevas fechas, nuevos llenos. Esto queda claro si vemos los datos que arroja su gira en Europa. Concretamente, han concitado a 650.000 asistentes en sus casi 40 shows, celebrados en una treintena de capitales del Viejo Continente. No está nada mal.

Y tan en forma están, que sus guitarristas Robert Trujillo y Kirk Hammet se atreven con todo: en Madrid interpretaron dos clásicos del heavy metal patrio, concretamente de Obús y de Barón Rojo. Pero… hubo más: tocaron un clásico de Peret en Barcelona, concretamente Un muerto muy vivo. A toda la parroquia local se le saltaban las lágrimas. ¡Qué hachas!

Tened piedad de quienes grabaron estos vídeos, porque los suyo no es la interpretación, de verdad de la buena. Al menos se portaron con eso que ahora llaman el periodismo ciudadano

Más sobre el Black Album

Seguro que te has quedado con ganas de más. Sobre los californianos Metallica puedes encontrar en internet miles de vídeos, de páginas. Estamos ante uno de los grupos con mayor masa social del mundo. De hecho, sobre este disco, sobre la canción que hemos traído aquí puedes ver un documental increible, A year and a half in the life of Metallica, que daría paso a la serie titulada Classic Albums, que también abordó el Paranoid de Black Sabbath o el Nevermind de Nirvana. Puedes trastear en YouTube y encontrar maravillas si dispones de algo de tiempo.

A year and a half in the life of Metallica muestra todo el proceso… los rebotes con el productor, entre ellos… cómo se gesta un álbum. Cómo grababan a las tantas de la noche.

Sencillo de Nothing else matters

En definitiva, la perspectiva de una banda de garage que sufrió lo indecible para sacar una joya del estudio. Y cómo fueron los primeros pasos para convertirse en lo que ha sido durante más de dos décadas: una colosal banda llenaestadios. Un coloso que no defrauda.

Hay que recordar aquí que el lanzamiento del Black Album tuvo como acto central un concierto en el Madison Square Garden de Nueva York. El estadio de los Knicks desde 1968 albergó la fiesta en la que se pudo escuchar por primera vez en directo el disco. En la preescucha, aquel 3 de agosto de 1991 -una semana antes de lanzarse-, había 19.000 invitados. En esa cita, Hetfield reconoció haber tenido pánico por la reacción del público con Nothing else matters. Como en botica, entre el público también hay de todo… siempre lo habrá.

Y ya que has llegado hasta aquí, tengo que contarte algo: James Hetfield tuvo una influencia relevante en esta canción. ¡Pero también en The unforgiven! Nada menos que aquel otro californiano con aspecto de rockabilly que encandilaba a todas con su Wicked games. Venga, que sí, que hablo de Chris Isaak.

Y otra última curiosidad, aunque referida al tema que abre el trabajo. Sobre todo para demostrar lo artesanal que muchas veces es componer y grabar: durante la grabación de Enter sandman, hacía falta la voz de un niño que rezara junto a James Hetfield. ¿De quién se echó mano? Pues del hijo del productor, Bob Rock. Nuevas técnicas de trabajo, ya se sabe. Y quedó niquelado.

Lo difícil es hacerlo fácil, querid@s. Estamos ante quizás el mejor disco heavy de la década.

Tip de instagram de Nothing else matters

FICHA

Canción: Nothing Else Matters

Grupo: Metallica

Disco: Black Album

Música y letra: James Hetfield y Lars Ulrich

Duración: 6:28

Posición en el disco: 8

Discográfica: Elektra

Grabación: 30 de mayo de 1991, en los One on one Recording Studios de Californiana

Lanzamiento: 12 de agosto de 1991 (disco). 20 de abril 1992 (sencillo)

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Entrada dedicada a mi hermano Alberto (gran seguidor de Metallica) y a su señora, que bailaron en su boda, a modo de vals esta canción

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