Los hermanos Gallagher, componentes de Oasis, tras ver este blog

El himno antiviolencia más actual en la música

Don’t Look Back in anger

Oasis es pasado y ojalá en algún momento sea presente.

Del disco (What’s the story) morning glory?, del que de una tacada se vendieron 8 millones de LPs, nada más publicarse, en octubre de 1995, sólo se pueden hablar bondades. En total, despachó 27 millones de copias.

Don’t look back in anger del segundo disco de estudio de Oasis, un grupo que fue mucho, pero que pudo ser muchísimo más.

Los Beatles también pudieron ser más, aunque fueran superlativos.

Corría el año 1995 y, tras un arrasador álbum de debut, los Gallagher, Paul Arthurs, Paul McGuigan, Alan White, con el apoyo de Paul Weller y Tony McCarroll se embarcaron en el disco que les catapultaría al olimpo del rock.

Canciones como Some might say, Champagne Supernova o como la idolatrada Wonderwall eran, de por sí himnos, y junto a ellas estaba ésta.

El quinto single del álbum que, según reconocía el propio Noel Gallagher, ya se sabe, el hermano mayor que sacaba menos mandíbula, componía y guitarreaba, fue compuesta “una noche en París, bajo la lluvia”, tras tocar con The Verve, y con unas cuantas copas (y algunas otras cosas) de más.

Originariamente el tema trataba sobre una mujer que ve como su vida se escapa.

“Entonces levanta una copa y piensa: no me arrepiento de nada”, según relataba el que fue este músico impenitente que empezó con los Inspiral Carpets y que sigue al pie del cañón con su banda, los pájaros de altos vuelos.

Disco del sencillo Don't look back in anger

Osmosis

Los que saben de esto dicen que el título lo tomó Gallagher de Look back in anger, de John Osborne.

Una obra de teatro cuya película se estrenó en los cines en 1958 e inició un movimiento que hoy, aquí, denominaríamos con un término en inglés del tipo millenials.

Otros, en cambio, aseguran que el nombre fue elegido como una referencia al Look back in anger del Lodger de David Bowie.

Sea como fuere, lo que es cierto es que, en el momento de escribirla, Noel no conocía a ninguna Sally.

Lo que también está claro es que es uno de los temas bandera de Oasis, ya fuera bajo la batuta y el sonido de la guitarra acústica o la eléctrica (Gibson J 200) del verdadero líder de la banda.

Esta canción, según el propio Noel surgió en la ciudad de la luz, aunque la letra se plasmó en los Estudios The Manor de Oxford, donde había sido convocado por Paul Weller para echarle una mano en la grabación de I walk on gilded splinters.

Primera toma, en el Sheffield Arena

Aquello sonaba francamente bien, y el hermano mayor cantó en directo el tema en el Sheffield Arena el 22 de abril de 1995, con Pulp de teloneros.

Por cierto, ese día fue el último en el que Tony McCarroll pilotó la batería de la banda.

Tras eso, también hubo tiras y aflojas. Pero eso harina de otro costal.

Oasis, el grupo más conocido de Manchester (como los Beatles lo son de Liverpool), con sus jerséis a lo Enrique Iglesias en sus años poperos y de canción ligera, con colores a poder ser chillones, que para eso estábamos en los 90, se hizo un hueco en la Historia de la Música con temas como éste.

No sólo por esta canción o las citadas, hubo mucho más. Entre otras cosas, también demasiados egos y postureo

Número 1

Don’t look back in anger se convirtió en el segundo single de Oasis en alcanzar la cima de la Lista de Singles del Reino Unido, incluso alcanzó un disco de platino, al vender cerca de un millón de sencillos.

Versión alternativa del CD de Oasis

No gustó especialmente a Liam que un tema cantado por Noel llegara tan alto.

El cariño, con los años, se ha visto que era mutuo. Como también hay mucho cariño (aquí, real) de los británicos a los que confiaron en que serían los nuevos Beatles.

Esta canción fue votada como el cuarto número uno más popular de los últimos sesenta años en las islas.

Además, fueron el único grupo, junto a The Jam en interpretar dos canciones en el mismo show de Top of the Tops, el programa musical por antonomasia en Reino Unido.

En la revista Q, a través de una encuesta, se determinó que ésta era la vigésima mejor canción de todos los tiempos.

Por su parte, NME la situó en el 14 de los 50 grandes temas indie de la historia.

Cuentan que aquella canción, como casi el vuelo de una mosca en pleno septiembre, fue motivo de disputa entre los hermanísimos.

En concreto, por el registro del tema.

Noel le presentó a Liam esta maravilla y el verdadero himno del disco, Wonderwall, y el pequeño eligió la más potente, pero quería más… Siempre quería más.

Se lió

Para la segunda no hacía falta su presencia, ya que la iba a cantar Noel, y Liam aprovechó para irse al pub del pueblo más cercano, Monmouth.

Sintiéndose magnánimo, invitó a unos 30 parroquianos al estudio y, según el jefe de la discográfica Creation, Alan McGee, “30 borrachos llegaron y se pusieron a jugar con guitarras valoradas en 30.000 libras”.

Noel les echó y los dos hermanos acabaron a puñetazos, con el mayor persiguiendo al pequeño con un bate de cricket.

A la mañana siguiente, Noel había desaparecido y el resto de la banda creía (o eso dijeron después) que aquello era el fin y que ni siquiera habría segundo álbum.

La portada del single lo dice todo.

Es una alegoría del momento en que Ringo Starr aseguró, enrabietado, que dejaba los Beatles.

Cuando volvió, George Martin había cubierto su batería en señal de amor y gratitud.

Se hallaban en mitad de la grabación del White Album.

Para hacer la foto, se adquirieron diez mil claveles de Holanda y 3.000 se tiñeron de azúl, para mostrar los colores de la Union Jack; el piano blanco: un tributo al Lennon.

Carátula del sencillo "Don't look back in anger" de Oasis

Los Beatles, siempre en la retina

Tras la movida, Owen Morris aseguraba esto:

“A la mañana siguiente, Noel se había ido. La banda había terminado. El álbum muerto. Nadie sabía si regresaría. Estábamos hechos polvo”.

Un par de semanas más tarde, Noel regresó y todo volvió a ser como antes… por un tiempo, claro.

Siguiendo con el virtual idilio con los fab four, Noel aseguraba que la apertura de piano se daba un aire al Imagine de Lennon.

CD de What's the story, de Oasis

Y por ello también fue criticado.

Recuerdo que por aquella mitad de los 90.

Uno tenía tiempo de escuchar de fondo Radio 3, había un locutor que aparte de estar todo el santo día loando a Echobelly (hagan memoria), y descubrirme el Mellon Collie and the Infinite Sadness (otro discazo) de los Smashing Pumpinks, sacó de la chistera esta canción. Inolvidable.

Como curiosidad, el sencillo incluía, en su cara b, un clásico de los años 70, Cum on feel the noize, de Slade.

Otra más, venga: en la grabación del vídeoclip, el batería Alan White conoció a la que sería su futura esposa, Liz Atkins, con la que se casó después.

No fue para la eternidad, poco después se divorciaron.

La tragedia del Manchester Arena

Ese fue su origen, pero los atentados que tuvieron lugar en el Manchester Arena el 22 de mayo de 2017, aportaron una nueva dimensión a la canción.

Pasó a ser una especie de bandera local.

Una suerte de himno de resistencia global ante la barbarie de los agentes solitarios del Estado Islámico.

Ya se sabe, el grupo terrorista filoreligioso que ha hecho de la práctica de matar a destajo y sin previo aviso una costumbre.

Aquella noche actuaba Ariana Grande y entre el público había muchos niños. Demiasados.

Metallica, entre otros grandes grupos, o Coldplay hicieron versiones de este tema, apoyando la causa.

Precisamente la versión de Chris Martin y Jonny Bucklan la hicieron con una perdida Grande.

Fue ella la impulsora de ese show para captar fondos para los damnificados en el directo titulado One Love Manchester.

Y alcanzó el puesto 25 de las listas en 2017.

Un himno para el siglo XXI

La canción, decían las crónicas post-atentado, ofrecen una muestra del espíritu inquebrantable de la ciudad.

La canción se interpretaba, de forma espontánea por una señora.

Después por los estudiantes de la escuela de música de Chetham un día después de la brutal masacre, mientras la gente que depositaba flores… y se animaba a cantar también.

Listado de canciones de What's the story... de Oasis

Dos días después era una multitud la que lo hacía, tras el minuto de silencio por las víctimas.

La anónima mujer que se puso a cantar este tema (antes que nadie) declaró al periódico británico The Guardian «amo a Manchester y Oasis es parte de mi infancia.

Don’t Look Back in Anger es una canción que habla de que no podemos mirar hacia atrás en torno a lo sucedido.

Debemos mirar cara al futuro.

Los rumores de unificación fueron insistentes.

Como suele ocurrir con los grandes grupos anhelados por su público.

Pero no… Sólo fue algo Wonderwall que se marcaron. Oasis, no vuelve. Al menos de momento.

 

Tip de Don't look back in anger

FICHA

Oasis – Don’t look back in anger

Grupo: Oasis

Disco: (What’s the story) Morning glory?

Música: Noel Gallagher

Letra: Noel Gallagher

Productor: Owen Morris y Noel Gallagher

Duración: 4:47

Grabación: Junio de 1995, en los Estudios Rockfield, Momouth, Gales.

Lanzamiento: 19 de febrero de 1996

Discográfica: Creation (UK), Epic (USA), Sony Music (España)

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