Música disco. Historia, cultura, artistas y álbumes fundamentales. Un libro que no debes perderte<span class="wtr-time-wrap block after-title"><span class="wtr-time-number">10</span> minutos de lectura</span>

Música disco. Historia, cultura, artistas y álbumes fundamentales. Un libro que no debes perderte10 minutos de lectura

Pérez de Ziriza hace un recorrido por los sonidos que cambiaron el mundo en la década de los 70

Título: Música disco. Historia, cultura, artistas y álbumes fundamentales
Autor: Carlos Pérez de Ziriza
Colección: Guías del Rock & Roll (Ma Non Troppo)
Editorial: Redbook Ediciones SL
Número de páginas: 248
Lanzamiento: 3 de junio de 2019
Precio recomendado: 19 euros
ISBN: 978-84-120048-4-7

Analizamos hoy el nuevo libro de Carlos Pérez de Ziriza sobre la Música Disco. Un volumen que lanza Red Books Ediciones en su siempre interesante colección Ma Non Troppo. En él, el autor hace un completo recorrido a través de la historia de un género que se va gestando en décadas precedentes, pero que eclosiona para ahuyentar la marginación social que sucedió a la crisis del petróleo en los primeros años 70.

Te facilitamos, como en otras ocasiones, la playlist del libro, en este caso elaborada por el autor. Son más de tres horas que recorren la historia de la mejor música disco (sic):

Comunidades negras, latinas, italoamericanas y gais fueron los impulsores de un género que tiene en las grandes urbes norteamericanas su primera pista de baile. Si bien, como relata Pérez de Ziriza, el fenómeno se globaliza en poco tiempo. De hecho, en su recorrido por los diferentes grupos y solistas protagonistas, incorpora un apartado sobre Europa y otro sobre España, además de las diferentes localizaciones en Estados Unidos y otras zonas del globo.

La música disco no fue un eslabón más en la cadena evolutiva de la mejor música negra del siglo XX, afirma el autor. De hecho, fue mucho más. Y aunque el periodo analizado se circunscribe, fundamentalmente a los años comprendidos entre 1973 y 1981, han tenido continuidad con algunos grupos que incluye en esta guía Pérez de Ziriza. Aunque, como ocurre con otros géneros, abarcar todo lo acontecido es prácticamente imposible.

Portada del libro Música Disco

Dar la cara por el baile

No nos engañemos: toda nueva erupción cultural o social siempre levanta ampollas. Con la música disco ocurrió algo similar dado que desde sus inicios contó con detractores. Entre ellos el siempre presente y potente lobby conservador que, en aquel país, no para un momento. En este caso, el autor abunda en la Disco Demolition Night de Chicago, que tuvo lugar el 12 de julio de 1979, y de la que hay que conocer un poco más a través de este libro.

Lo que no se puede negar es que la influencia de la música disco ha sido colosal en las cinco últimas décadas. Y seguirá siéndolo. Porque, una vez superada aquella estética inclasificable de colores estridentes, pantalones de campana y bolas de espejos, el sonido ha llegado evolucionado hasta nuestros días. Los caminos del dance son muchos.

El legado permanece

Lo que hoy suena, la figura del pinchadiscos (hoy convertidos casi en deidades), las remezclas y la cultura discotequera proceden de aquel momento. Además, pese a que en los inicios del género la crítica se posicionó en contra, la incursión de grandes artistas como Mick Jagger, David Bowie, Elton John o Rod Stewart entre otros, abrió muchas mentes. Y eso que ellos no hicieron precisamente sus mejores trabajos al abrigo de la música disco.

El libro apunta que la disco murió de éxito tal y como se conoció en su etapa de esplendor. Sin embargo, también abunda en la importancia que tuvo este tipo de música en algunas de las mayores figuras de los 80, como Madonna, Prince o Whitney Houston. O en su papel difusor, al inyectarse en la vena del rap, el synth pop o las producciones de finales de los 80, que encumbrarían a Kylie Minogue o Bananarama. Por ejemplo. Sin olvidar el big beat, del que hemos hablado ya por aquí, con aquel análisis del Fat of the Land, de Prodigy.

Música disco también eran los hits pensados para la combustión instantánea, pero la historia demostró, que también algo más. De aquellos polvos llegaron otros lodos en forma de subgéneros, como el afrobeat, el bogaloo, el eurodisco… ritmos todos articulados para el baile que, sin embargo, nació de una música que despachó excelentes discos. En este libro se habla de muchos de ellos, así como de figuras que en sí mismo fueron un género, como Michael Jackson, Stevie Wonder o ABBA, por citar algunos.

Recorrido geográfico por la música disco

El desglose de grupos, solistas y subgéneros lo desarrolla Pérez de Ziriza de una manera ordenada. Arranca en un país en el que, a mi entender, destacan dos territorios, la costa este (con Nueva York a la cabeza) y el sur, por los artistas que de allí salieron. Sin embargo, la influencia de diferentes sellos discográficos, también está presente en el recorrido que traza el escritor, que desgrana, uno a uno, algunos de los temas más universales que salieron de aquel horno.

En total, aborda cuatro focos geográficos de aquel país, pero incorpora en su viaje musical a Europa, España, Latinoamérica y África.

Pero es que, diremos más, hasta se centra en los templos musicales que fueron algunas de las discotecas que propiciaron aquel despegar musical. Studio 54 (mejor no recordemos aquella prescindible película de finales de los 90), Danceteria -donde debutó Madonna- o The Sanctuary eran puntos de encuentro para muchos amantes de la música. Y fueron también fuente de inspiración para otros, como Chic, que en una nochevieja (la de 1977) idearon su mayor éxito, Le Freak, al denegarles la entrada.

En el tramo final del libro se analiza cada una de esas discotecas, al igual que las películas del género que marcaron época (Fiebre del Sábado Noche -con la enésima renovación de los Bee Gees– o Flashdance). Aquí añadiría yo hasta series, como la recordada Fama.

Figuras indiscutibles del género como Gloria Gaynor, Kool & The Gang, Donna Summer o Village People aparecen en el desglose neoyorquino.

Con respecto a California, Florida, Memphis y Texas -lo que viene siendo el sur de Estados Unidos-, Pérez de Ziriza da cabida a todo tipo de músicos, desde la aún actual Beyoncé, a James Brown o Barry White, pasando por George Benson, entre otros.

El Norte también existe

En el área de Detroit, Minneapolis y Chicago, además del triunvirato que componen los Jackson, en todas sus vertientes; Prince y Stevie Wonder, hay espacio para Marvin Gaye -del que el autor recuerda el luctuoso suceso que acabó con su vida, pero no el estado de deterioro en que se encontraba el músico-, Diana Ross y Curtis Manfield.

En Philadelphia (abstenerse de bromitas queseras), la música disco bebe del soul, y se abunda en formaciones como The O’Jays, Sister Sledge o The Trammps.

Otros territorios

Recuerda el autor que el promotor Peter Shapiro aseguraba que el ritmo lo marcaba Alemania, las líneas bajas las ponía Bélgica, las voces eran cosa de Suecia y la producción quedaba en manos de Francia e Italia. Está bien resumido, la verdad.

Porque, como siempre, en España estábamos al verlas venir. Sobre todo por una cosa: nunca hemos sabido vendernos bien. No porque no hubiera buena materia prima.

En este apartado aparecen, entre otros, Pet Shop Boys, Bonney M, Pino D’Angio, Patrick Fernandez, quien ha podido vivir de su tema Born to be alive, u otros franceses, Daft Punk, auténtico fenómeno global de masas.

¿Y en España, qué?

Carga las tintas en este apartado Pérez de Ziriza en la enorme variedad de grupos, artistas y hasta subgéneros que aquí surgen. También insiste en el papel de compositores como Juan Carlos Calderón o Alfonso Santisteban, y detalla el papel jugado por grupos como Azul y Negro (todos los que tenemos una edad recordamos su Me estoy volviendo loco).

Alaska y sus variantes, el ídolo juvenil Miguel Bosé, las internacionales Baccara -que con su Yes Sir, I can Boogie, vendieron 15 millones de discos – o el irrepetible Tino Casal, se asoman a las páginas de este Música disco. Historia, cultura, artistas y álbumes fundamentales.

Con respecto a Latinoamérica y África, el autor también aborda algunas de sus figuras más destacadas, en este caso, menos numerosas.

Una buena guía musical

Ma Non Troppo da en el clavo con esta nueva guía sobre la música disco.

El conocimiento casi enciclopédico que sobre diferentes tipos de música tiene Carlos Pérez de Ziriza no hay duda. Demasiado exhaustivo a veces. Que a un periodista le digan esto, ya os digo que es halagador, aunque los rigores de la escritura son otros: el trackin’ y los caracteres que entran en una línea muchas veces marcan el destino de determinadas crónicas.

El autor ya escribió hace unos años otra guía sobre Indie y Rock Alternativo en la misma editorial. Un texto que, por entonces, un servidor devoró con un alto grado de coincidencia en las valoraciones.

Tienes ante ti, por tanto, un buen libro, si de lo que quieres es hacerte una idea global de lo que ha supuesto la música disco y quiénes han sido sus principales artífices.

Sobre el autor

Carlos Pérez de Ziriza

Nacido en Madrid en 1973, Carlos Pérez de Ziriza escribe desde hace años en medios como El País, Efe Eme o Mondosonoro. Es, si hacemos caso a su currículum, otro melómano reconocido. Ha ejecutado cientos de críticas de conciertos, entrevistas, reportajes y reseñas discográficas. Pero, además, ha publicado las guías Morrissey y The Smiths. Inmortal luz del norte (2005) y R.E.M. El reverso del sueño americano (2006), además de los volúmenes históricos Indie y Rock Alternativo. Historia, cultura y álbumes fundamentales (Redbook ediciones, 2017) y Tres Minutos de Magia. Una Historia del Power Pop y la New Wave (2018) y el ensayo No olvides las canciones que te salvaron la vida. Una crónica generacional (2019).

Sigue descubriendo (o redescubriendo, según las circunstancias) más libros en Music and Rock

4.7
03

Si quieres realizar un comentario, éste es el sitio

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Cerrar panel